jueves, 31 de mayo de 2012

Historia Himno Nacional de Costa Rica

El educador José Joaquín Vargas Calvo es el gran historiador del Himno Nacional. El otro historiador que se ha ocupado del tema es don Carlos Meléndez Chaverri.

Como ha dicho la investigadora Cristina Zeledón Lizano, la historia el Himno Nacional no es complicada ni rebuscada. Es sencilla y cálida como el ser costarricense. Hasta 1853, Costa Rica no tenía himno nacional. El presidente de entonces, Don Juan Rafael Mora Porras, don Juanito, supo de la llegada de representantes diplomáticos de Inglaterra y Estados Unidos.

Se llamó a Palacio al Director de la Banda Militar, don Manuel María Gutiérrez, un talentoso músico herediano de tan solo 24 años de edad. Cuando le dijeron que había que tocar el himno de Costa Rica, contestó que no había himno de nuestro país.

-Pues entonces hay que hacerlo, dijo el General Mora. Y a usted le corresponde hacerlo, como maestro de la banda militar.

Recuerdan el profesor Vargas Calvo y doña Cristina Zeledón que el Maestro Gutiérrez supo que la tarea que se le encomendaba era muy difícil y que el tiempo que le daban era muy poco, era muy limitado.

En vano fue dar explicaciones. Viendo la urgencia del caso, don Juanito resolvió que el maestro Manuel María Gutiérrez guardara arresto en el Cuartel Principal y ordenó que se le proporcionara allá toda comodidad y se le facilitaran los útiles necesarios para el trabajo, de manera que no tuviera necesidad de salir sino hasta cuando hubiese terminado. Bueno, aunque hubiera querido, los militares no podían dejarlo salir, por orden del mismísimo presidente de la República.

Preso en una cárcel, obligado a componer un himno nacional, el joven Manuel María Gutiérrez pasó toda la tarde y la noche entera tratando y tratando, pero nada de lo que se le ocurría era de su agrado. Fue hasta las cinco de la mañana, después de pasar la noche en vilo, que pudo componer las notas de lo que por más de 150 años ha sido nuestro himno nacional. La música del himno se conserva hasta nuestros tiempos. Los acordes resonaron por primera vez con ocasión del arribo de las delegaciones diplomáticas de Inglaterra y Estados Unidos. El acto se realizó en el Cuartel Principal, donde después estuvo el Teatro Raventós.

_ Ronny, ¿Usted sabe dónde estaba el mentado Teatro Raventós?
_ Diay, fue el teatro que se quemó en un incendio. Estaba al frente del Parque Central, a un costado de la catedral, donde ahora está el Teatro Melico Salazar.
_¿Y sabés cuántas letras ha tenido el Himno Nacional?
_Qué fácil, pues solo una.
_Ja, ja, perdiste, ha tenido tres.

El Himno Nacional nació en 1853, cuando el presidente Juan Rafael Mora Porras, nuestro querido don Juanito, que tanto hemos estudiado aquí en Panorama, tuvo la idea de que se creara un himno nacional, para lo cual encomendó al joven Manuel María Gutiérrez, director de la banda militar.

Pasó más de medio siglo antes de que el himno nacional tuviera letra. En 1879, un alumno del Seminario, pronto a ordenarse sacerdote, el joven Juan Garita, oriundo de Pacayas de Alvarado, Cartago, fue quien escribió una letra para el himno y la firmó con el pseudónimo de Fray Juan. La letra dice así,

Cantaré de la patria querida
El honor, libertad y esplendor.
Con el alma de júbilo henchida,
Cantaré de la patria el honor.
Ceñiré de la patria la sien inmortal
De laurel y de mirto triunfal
Tocaré con placer el clarín del afán,
Honor cantaré a tu gloria y valor.
En tu faz sin afán, tus hijos vivirán,
Siempre unidos gozarán del honor,
Sin triste desdén animados irán
Al glorioso clamor, a la voz de libertad.

Esa fue la letra durante unos años, como lo registraron figuras de la patria como don Miguel Obregón y don Jesús Núñez. Luego, Juan Fernández Ferraz escribió una nueva letra, que apareció en el libro de Cantos Escolares. El maestro Campabadal le hizo algunos cambios, y lo promulgó por escuelas y colegios. Esa segunda letra dice así,

De la patria el amor nos inspira,
Elevémosle un himno triunfal,
De Tirteo en la bélica lira
Celebremos su gloria inmortal.
Nuestra voz acordada resuena viril
Desde el Ande gigante a la mar,
Y repiten los valles cual trueno rugiente,
Las bélicas notas del patrio cantar.
Desde el bosque sombrío al florido pensil,
Cunda el eco potente, sublime, ferviente,
Y al aura bendita holocausto de amor,
Las preseas llenemos de gloria y honor.

Esa letra se utilizó hasta 1903, cuando el ministro de Instrucción Pública, Manuel de Jesús Jiménez, y el presidente Ascensión Esquivel, promovieron un concurso para escoger una letra definitiva para el himno nacional, El concurso lo ganó José María "Billo" Zeledón. Y el segundo lugar lo obtuvo el novelista Jenaro Cardona, autor de la novela "El Primo". Don Billo ganó un gran premio de quinientos colones. El himno consta de 101 palabras. El doctor Antonio Zambrana propuso dos cambios en la letra y fueron aceptados. La letra fue oficializada el 24 de agosto de 1903 y fue tocada por primera vez en la Escuela La Uruca, en el cantón central de San José.

Author of this article: Camilo Rodríguez

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